¿Cuáles son los problemas asociados con la enfermedad cardiovascular?

La enfermedad cardiovascular, incluido el accidente cerebro vascular y la cardiopatía, es una de las principales causas de muerte tanto para hombres como para mujeres en todo el mundo (Organización Mundial de la Salud). La Asociación Cardiaca de América (American Heart Association) comunicó que más de 61 millones de personas en América padecen problemas cardiovasculares, entre ellos, presión arterial elevada, alto índice de colesterol y palpitaciones cardiacas. Más de 16 millones de personas en todo el mundo mueren cada año a causa de enfermedades cardiovasculares, según lo confirmó la Organización Mundial de la Salud. Para el año 2010, se anticipa que la enfermedad cardiovascular será la causa principal de muerte en los países en desarrollo (Organización Mundial de la Salud).

Los principales riesgos identificados de padecer enfermedades cardiovasculares son el cigarrillo, la obesidad, el alcohol, la diabetes, la inactividad física, los antecedente familiares, los niveles elevados de colesterol de lipoproteínas de baja densidad o colesterol LDL (colesterol malo) y la presión arterial elevada. En los últimos años, se han realizado nuevas investigaciones que señalaron además dos nuevos e importantes elementos en las enfermedades cardiovasculares, los niveles elevados de homocisteína y la inflamación asociada con la infección.

La enfermedad cardiovascular nos afecta a muchos de nosotros, de una manera u otra. Familiares, amigos, compañeros de trabajo, a todos nos afecta la magnitud y el alcance de esta enfermedad. Si bien puede que actualmente no padezca una enfermedad cardiovascular, aún puede correr riesgo. Los antecedentes familiares de la enfermedad y las malas elecciones de estilo de vida, así como también cualquiera de los factores de riesgo anteriormente detallados, pueden convertirlo en un blanco perfecto.

En el año 2003, la enfermedad cardiovascular y sus complicaciones le produjeron un costo de más de 360 mil millones de dólares a los Estados Unidos (Asociación Cardiaca de América – American Heart Association).

La enfermedad cardiovascular es el asesino número uno de mujeres en todo el mundo, dando cuenta de un tercio de la muerte de mujeres en el mundo entero. Además, el porcentaje de muerte por infarto es mayor en mujeres que en hombres (Asociación Cardiaca de América – American Heart Association).

¿Cómo funciona el sistema inmunitario?

La capacidad del sistema inmunitario de proteger su cuerpo es tanto instintiva como aprendida. En otras palabras, el sistema inmunitario lucha contra invasiones con respuestas innatas y adquiridas. Toda persona nace con inmunidad innata, la capacidad del sistema inmunitario de reconocer regularmente los invasores externos. Además de las defensas pasivas como ser la piel, la mucosidad y los ácidos estomacales, el sistema inmunitario innato también contiene mecanismos activos de respuesta inmunitaria que incluyen a los linfocitos citolíticos naturales, o células NK, y a los macrófagos. Al igual que todos los agentes de defensa innatos de primera línea, los linfocitos citolíticos naturales no necesitan exposición previa a un microbio infeccioso para actuar. Simplemente reconocen a las células extrañas y se ponen a trabajar.

Cualquier sustancia que desencadena una respuesta inmunitaria se denomina antígeno. A veces un germen traspasa su sistema inmunitario y usted se resfría, engripa o algo más grave. Una enfermedad es una señal visible de que su sistema inmunitario ha fallado en detener al germen. Pero usted luego se mejora; y esa es prueba de que su sistema inmunitario está haciendo su trabajo. El mismo recolecta información acerca del invasor, prepara una defensa y lo elimina de forma apropiada. Si su sistema inmunitario no hiciera nada, la infección eventualmente infestaría su cuerpo.

Desafortunadamente, aún el sistema inmunitario innato más fuerte no puede tratar con todos los tipos diferentes de microbios a los que nos enfrentamos diariamente. Allí es donde entra en juego la inmunidad adquirida. Las células inmunitarias aprenden nuevas habilidades y construyen nuevas herramientas para enfrentarse con los invasores microbianos en continuo aumento. Pero para que este sistema se prepare para atacar, primero debe reconocer una amenaza antes de poder construir las herramientas para combatirla. Ésta es la razón por la cual a veces se siente como si “estuviese incubando algo” durante varios días. La buena noticia es que luego de que el sistema inmunitario adquirido construye las herramientas para una infección específica, la recuerda y está preparado para un nuevo ataque.

La inflamación es una respuesta inmediata del sistema inmunitario ante una infección o lesión, como por ejemplo cuando se hace un corte en el brazo. En la mayoría de los casos, como el sistema inmunitario resuelve el problema, las células inmunitarias luego se retiran del área y la inflamación y la hinchazón desaparecen. Pero ocasionalmente, las células inmunitarias no se retiran y la inflamación continúa, creando un problema crónico dentro del cuerpo. Los investigadores están comenzando a descubrir un vínculo entre la inflamación crónica y una gran cantidad de cuadros clínicos, entre ellos, la enfermedad cardiovascular, la diabetes y la enfermedad de Alzheimer.

A veces el sistema inmunitario comete un error y actúa de manera inapropiada frente a una situación particular. Uno de estos errores es la autoinmunidad. Por razones no comprendidas completamente por los científicos, el sistema inmunitario comienza a atacar a las células, tejidos y órganos del cuerpo de la misma manera que reaccionaría normalmente ante un germen, causando numerosos procesos autoinmunes que incluyen alergias, fibromialgia, artritis reumatoide, síndrome de fatiga crónica y muchas otras enfermedades.

¿Qué conexión tiene la enfermedad cardiovascular y el sistema inmunitario?

La ciencia médica recientemente ha establecido que la inflamación es un componente importante en la cardiopatía. La inflamación es una respuesta normal generada por el sistema inmunitario ante las amenazas de bacterias o gérmenes que invaden el cuerpo. La inflamación puede a veces convertirse en una situación crónica dentro del cuerpo. En el caso del sistema cardiovascular, las bacterias y los virus pueden a veces difundirse por las arterias e insertarse en las paredes. Esta señal de infección le indica al sistema inmunitario que inicie la respuesta inflamatoria para limpiar el problema. La inflamación con frecuencia atrae al colesterol LDL (colesterol malo). El colesterol se oxida en la porción hinchada de la pared y la inflamación continúa, tratando de limpiar el problema, pero en realidad, lo que hace es empeorarlo. La hinchazón causada por la inflamación reduce el flujo sanguíneo que viaja por las venas, lo que afecta la salud e integridad del sistema cardiovascular completo, posiblemente causando un futuro episodio cardiovascular como puede ser un infarto.

¿ Los factores de transferencia nutriente importante utilizados para respaldar la salud del sistema cardiovascular?

Las investigaciones científicas han descubierto diversos nutrientes importantes que pueden proteger su cuerpo de los efectos dañinos de la enfermedad cardiovascular. Pero el mas significativo de todos son los factores de transferencia alcanzando hasta 437% de aumento en la efectividad inmunitaria sobre los valores iniciales.

Los factores de transferencia, pequeñísimas moléculas que transfieren la inmunidad de una entidad a otra, pueden reforzar o balancear el sistema inmunitario, sea cual fuere la situación particular que su cuerpo requiera. Estimulan la capacidad del sistema inmunitario de recordar invasiones pasadas, permitiendo que su cuerpo responda más rápidamente a similares amenazas a la salud. Los factores de transferencia también educan a las células inmunitarias ingenuas acerca del riesgo actual o potencial en su cuerpo, dándole además un plan de acción, además aceleran la fase de reconocimiento de una infección. Los factores de transferencia pueden ser extraídos de una gran variedad de fuentes. Las dos fuentes más poderosas y más abundantes son el calostro bovino (primera leche) y los huevos de gallina. Al combinar estas dos fuentes de factores de transferencia, se obtiene un amplio espectro de respaldo inmunitario, al utilizar la fuerza de dos animales para alcanzar el poder máximo para su sistema inmunitario.

Al tratar con el sistema cardiovascular y la situación inflamatoria anteriormente descripta, los factores de transferencia respaldan a las células supresoras del sistema inmunitario para permitirle al cuerpo controlar la inflamación. Una vez que la inflamación está controlada, la pared arterial se libera y puede restaurarse y recuperar su función normal.

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